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viernes, 16 de septiembre de 2011

TIPS PARA REHABILITAR UNA MASCOTA DE LA CALLE


Hoy en día los refugios de animales están colmados de mascotas y mucha gente a la hora de elegir tener un perro opta por rescatar a uno y darle una nueva posibilidad de tener una familia.

Muchas veces estas personas adoptan animales con toda la buena intención y con grandes expectativas sin saber nada acerca de cómo tratar a animales que posiblemente han sido maltratados tanto física como psicológicamente.

Cuando el abuso se produce durante una etapa sensible del desarrollo de un perro, puede tener un profundo impacto para el resto de su vida, incluso si el perro es posteriormente retirado del ambiente abusivo.

Aquí les traemos algunos consejos a tener en cuenta si estamos pensando en adoptar una mascota que ha sido maltratada.

Tipos de abuso que suelen sufrir los perros
Destete precoz (privación de la madre)
Aislamiento social (parcial o completa)
Privación de experiencias de aprendizaje adecuadas
Restricción física (cajas de vinculación, pequeñas o jaulas)
Castigo físico o verbal (gritos, golpes, golpes)
Cuidado y mantenimiento inadecuados (alimentación inadecuada o indiferente, la higiene, el aseo)
Sometimiento intencional o imprudente de estrés crónico o dolor.

Las reacciones de los perros

Los perros abusados y abandonados suelen adquirir, a nivel general, comportamientos que expresan desconfianza, aislamiento social, falta de actividad física, y depresión.

Más específicamente, los perros desarrollan diversos comportamientos en relación a aquello que han sufrido y en ocasiones esas respuestas condicionan su incapacidad para convivir con humanos.

Los perros que no han estado expuestos a la gente durante las primeras 12 a 14 semanas de vida no se adaptan plenamente a las personas y por lo tanto rara vez son buenas mascotas. Los perros que han sido maltratados por las personas durante este mismo período pueden llegar a ser hostiles a los extraños para el resto de sus vidas.

Otro claro ejemplo de las repercusiones de determinado maltrato es el hecho de que si un perro joven se ha visto obligado a pasar muchas horas solo, puede temer una vuelta a esta situación con tal intensidad que se volverá muy apegados a su dueño y puede llegar a presentar ansiedad extrema cuando se separa de él / ella.

Cómo rehabilitar a un perro previamente maltratado

En primer lugar, no debemos pensar que las cosas cambiarán de un día para el otro. No debemos tener expectativas muy altas. A menudo lleva más de un año el transformar un perro solitario y maltratado en un compañero ideal para familias. No debemos esperar milagros, es poco probable que se reviertan por completo los problemas de el perro, lo que sí puede hacerse es acompañarlo y ayudarlo a sentirse más seguro y menos solo. Algunas de las cosas que permitirán una adaptación y un pérdida del miedo de nuestra mascota son:
Hacer que nuestro perro se sienta necesitado y querido.
Permitirle que se acostumbre a que a su propio ritmo - No tratar de forzar la situación.
Proteger a nuestro perro contra todo lo que teme.
Fomentar su confianza enfrentándolo a situaciones preparadas que le resulten exitosas.
Procurar una comunicación clara con nuestro perro.
Asegurarnos siempre de que tenga el ejercicio adecuado y una dieta saludable.
Darle un lugar seguro donde pueda sentirse lejos de aquello que sufrió.

Algunas de las medidas específicas a tener en cuenta:
Siempre hablar en voz baja y animar a otros en el hogar para hacer lo mismo. Nunca se debe resolver este tipo de situaciones con gritos.
Tratar de estar en compañía del perro en habitaciones tranquilas y enseñarle a venir hacia nosotros sin temor. Esto debemos hacerlo a base de recompensas con comida, como si fueran "pasos de bebé". Esta es la mejor manera de lograr la confianza sin nunca tratar de apresurar las cosas.
Cuidar de las necesidades básicas del perro, proporcionando ejercicios aeróbicos y una dieta saludable. Los perros necesitan de 20 a 30 minutos de funcionamiento del ejercicio todos los días. Una mascota cansada es una mascota feliz.
Una vez que vemos que nuestro perro ha superado paulatinamente sus temores y está en vías de recuperación, es el momento de considerar la rehabilitación activa en forma de desensibilización. La desensibilización implica el enfrentarlo un a lo que aqueja para fomentar el auto control.
Poco a poco podemos someter a nuestra mascota a la exposición limitada y controlada frente a desconocidos o a dejarlo solo. La desensibilización se realiza mejor en conjunción de aquellas situaciones a las que se teme con un resultado positivo. La estrategia habitual consiste en sustituir a aquellos agentes de temor para el perro en fuente de recompensa como ser comida o cariño.

Este tipo de rehabilitación no implica ningún arte ni ninguna ciencia. La paciencia es lo básico. Los animales maltratados no son hojas en blanco, sino mascotas que han sido expuestas a situaciones imborrables. Hace falta trabajar duro y tener mucha paciencia y tiempo para lidiar y ayudar a este tipo de mascotas.